
Ahora que estamos en tiempos de crisis, se supone que las empresas deberían de tomarse enserio el poco trabajo que hay, pero en la empresa que dirige esta pedazo de tía, el trabajo es abundante y hay tiempo para hacer grandes locuras y hacer sueños realidad.
Ella sabe perfectamente que media plantilla de los hombres que tiene trabajando a su servicio se mueren por tener una noche de locura con ella, así que ha decidido escoger a uno para subirle el sueldo y hacerle todas las cosas que el solicite, y claro el afortunado no es tonto y le pide echar el polvazo de su vida, así que ella ni corta ni perezosa se dedica a comerle la polla y a dejar que su empleado le meta el “rabo” por todo el coño hasta hacer que los dos acaben por correrse de gusto.



























































































































































































































































































































































































































































































estas llena de calor